1.2 Las anécdotas no son evidencia confiable

Publicado el noviembre 10, 2020 por

Conceptos clave

Este es el segundo de una serie de 34 blogs basados ​​en una lista de “Conceptos clave” desarrollados por un equipo de proyecto de Informed Health ChoicesEste blog es una traducción al español de la serie: “Key Concepts for Assessing Treatment Claims” desarrollada por Students 4 Best Evidence(S4BE). Esta traducción fue realizada por el grupo Evidology en cooperación con Estudiantes por la Mejor Evidencia (ExME).

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Los individuos pueden reaccionar de diferente forma al mismo tratamiento…

Cada persona en el mundo es única. Con esto en mente, cuando una persona recibe un tratamiento o intervención, la interacción entre su cuerpo y el medicamento puede ser beneficioso o dañino, pero las interacciones del mismo tratamiento en el cuerpo de alguien más puede ser notablemente diferente.

Esto provee la base de por qué la experiencia profesional y anécdotas no son formas de evidencia confiable. Si realizáramos pruebas en una sola persona no podemos tener certeza de que efectos del tratamiento en esa persona no dependían del azar de la variabilidad en su cuerpo. Esta es la razón por la que necesitamos probar los tratamientos en un gran número de personas. Mientras pruebes el tratamiento en más personas, es menos posible que factores diferentes en cada persona puedan afectar los resultados.

 

También, las personas tienden a equiparar coincidencias con causa y efecto…

El efecto de un medicamento en una persona puede no tener que ver con el medicamento en absoluto. (Esto se discutirá en un blog posterior en esta serie. Concepto Clave 1.3 Asociación no es lo mismo que causalidad).

 

Por ejemplo, una persona puede tener un resfriado. Los resfriados, en promedio, duran 7 días. A pesar de que la evidencia diga que los antibióticos probablemente no sea efectivos contra el resfriado, la persona puede empezar a tomar antibióticos el día quinto o sexto de su enfermedad, y el resfriado empieza a desaparecer en el séptimo día. Sabemos que es improbable que la persona mejore por los antibióticos, puesto que los resfriados son enfermedades virales y los antibióticos afectan bacterias, no virus. Sin embargo, la persona puede pensar que los antibióticos fueron la razón por la que el resfriado desapareció. En realidad, es probable que mejore de todas formas sin el medicamento.

 

Esto también va en dirección opuesta. Imagina una persona tomando un fármaco, cuyas investigaciones han mostrado no asociarse comúnmente a efectos adversos. Si, por coincidencia, la persona desarrolla migraña en el primer día en que empezó el medicamento, puede que la persona asuma que el medicamento causó la migraña y deje de tomarlo.

No solo los pacientes caen en este error. Hay muchos ejemplos donde doctores prescriben un medicamento que no ha sido aprobado para una condición particular simplemente porque han visto funcionar en otros pacientes. Hacer eso ignora completamente el daño potencial de los tratamientos, los cuales son desconocidos sin pruebas adecuadas (Ver Concepto Clave 1.1 Los tratamientos pueden dañar).

 

El ejemplo del Dietilestilbestrol (DES)

 

DES se volvió popular al principio de la década de los 50’s. Se pensaba que mejoraba una malfunción de la placenta, la cual se creía que causaba abortos y mortinatos. Aquellos que lo usaban eran alentados por reportes anecdóticos de mujeres con previos abortos las cuales, después del tratamiento con DES, daban a luz a un niño sobreviviente.

Por ejemplo, un obstetra británico, consultado por una embarazada que había tenido dos mortinatos, prescribió el medicamento temprano durante el embarazo. El embarazo resultó en el nacimiento de un bebé vivo. Considerando que la la capacidad natural de parir exitosamente pudo haber mejorado con el tiempo, el obstetra le negó el DES durante el cuarto embarazo, y el bebé murió en el útero por insuficiencia placentaria.

Por lo tanto, durante el quinto y sexto embarazo de la mujer, el obstetra y la mujer no tuvieron duda que habría que dar DES de nuevo, y los embarazos terminaron con bebés vivos. Ambos, el obstetra y la mujer concluyeron que el DES era un medicamento útil.

Desafortunadamente, esta conclusión se basó en una anécdota y nunca mostró ser correcta en pruebas bien conducidas con muestras de mayor tamaño. En el mismo periodo de tiempo que la mujer estaba recibiendo cuidados, estudios sin sesgo fueron conducidos y reportados con muchos más participantes, y no encontraron evidencia de que DES fuera beneficioso.

Veinte años después, evidencia de que efectos secundarios dañinos empezaron a emerger cuando la madre de una mujer joven con un raro cáncer de vagina hizo una observación importante. A la madre se le había prescrito DES durante el embarazo y ella sugirió que el cáncer de su hija pudo haber sido causado por el medicamento. Esta vez la observación fue correcta. Pero más importante, ha mostrado ser correcta a través de investigación sistemática, involucrando gran número de participantes, en lugar de uno o dos individuos.

 

Ahora, en resumen, no estamos diciendo que un gran número de anécdotas corroboradas no puedan anunciar algo significativo sobre un tratamiento. De hecho todo el sistema de reporte de efectos adversos en Reino Unido es dependiente de reunir anécdotas de pacientes. Pero, con el fin de estar seguro sobre la seguridad de un tratamiento, y su eficacia, los tratamientos deberían ser evaluados rigurosamente en comparaciones justas. Sin estas, no tenemos idea de saber si estamos dando (o nos están dando) algo que pueda matar a una persona, o algo que pueda salvar vidas.

 

Autor original: John Castle – «Anecdotes are unreliable evidence»
Traducción al español: Leonardo Perales

 

Referencias

[1] Chalmers I. Evaluating the effects of care during pregnancy and childbirth. In: Chalmers I, Enkin M, Keirse MJNC, eds. Effective care in pregnancy and childbirth. Oxford: Oxford University Press, 1989:3-38.

[2] Ulfelder H. The stilbestrol disorders in historical perspective. Cancer 1980:45-3008-11.

[3] Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

[4] Photo by freestocks.org on Unsplash

 

Recursos

http://es.testingtreatments.org

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John Castle

I am a final year medical student at the University of Oxford medical school. I have interests in public health, paediatrics and evidence-based medicine. I have worked in several laboratories, including the BHF funded Oxford Cardiovascular Science group, the Mahidol-Oxford Tropical Medicine Unit, and recently in the Nuffield department in Clinical Neurosciences. I've worked with the MS society research network to help ensure patients are at the heart of MS research. I've additionally worked at the James Lind Initiative in Oxford, developing a library of resources that people can use to learn or teach critical thinking about treatment claims. Ver más entradas from John

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